sábado, 23 de marzo de 2013

En el Café Bar Roma – Buenos Aires


En 1945 se publicó el libro de poesías de Enrique Cadícamo, “Viento que lleva y trae”, en el cual el poeta incluyó los versos de “El Morocho y el Oriental” (Gardel-Razzano).



Acortando su extensión y cambiando algunas palabras, fue musicalizado por el maestro Angel D'Agostino y llevado al disco el 12 de julio de 1946, con su orquesta y la voz de su cantor Angel Vargas, el recordado “Ruiseñor de las calles porteñas”.



Nelly Omar grabó dicha milonga el 8 de octubre del mismo año, con la orquesta de Francisco Canaro, y el 4 de julio de 1947 Aníbal Troilo con sus cantores Floreal Ruiz y Edmundo Rivero.


En “El Morocho y el Oriental”, Enrique Cadícamo nos remonta a un café de la calle Olavarría esquina Almirante Brown, donde cantaban sus milongas sentidas los payadores como Gabino Ezeiza e Higinio Cazón, y donde escucharon los reseros de Tablada provocativas payadas que en cien duelos terminaron.


Conocido el ambiente del histórico bodegón, en una noche allá por el año once el vecino Cafieri que tenía fama de guapo entró a copar la reunión trayendo un dúo de cantores que cantando hacen primores.

Tanto era la confianza que tenía Cafieri por los cantores que presentaba que le dijo a Gabino Ezeiza: usted que es maestro va a ver que yo no les miento estos dos son de los nuestros, mientras que a Higinio Cazón(1) le manifestaba este dúo es lo que yo conceptúo dos voces y un corazón.

Y llegó el momento de la presentación por parte de Cafieri de los entonces ignotos cantores, exclamando medio chocho: este mozo es “El Morocho” y este Pepe, “El Oriental”.


Y también llegó el momento de que los cantores pasaran la prueba de fuego de satisfacer al público presente que uno a otros se estorbaban para buscar acomodo, mientras que un aplauso general al dúo fue saludando y el silencio era tan hondo que ni las moscas se oían.

“El Morocho” y “El Oriental” templaron con alegría sus instrumentos a fondo, hasta que pronto se los oyó cantar con voces tan melodiosas, “A mi madre”, “La pastora”, “El moro” y otras canciones, que golpeaban los corazones del más taura y más compadre, que entre aplausos, vino y chopes y expresiones como esta vuelta yo la pago, ganaron los corazones iba corriendo el halago tendido a todo galope.

Recién al final tanto del poema como de la milonga, es cuando Cadícamo devela el nombre del dúo de cantores al aclarar que “El Morocho” era Gardel y Razzano “El Oriental”.


Efectivamente, cuando Carlos Gardel comenzó a cantar era conocido como “El Melena”, “El Melenas”, o “El Melenudo”, indistintamente según la opinión de cada autor, y posteriormente como “El Morocho”, apodos ambos basados en su cabello.

Por su parte José Razzano venía cantando con el apodo de “El Orientalito”, que luego por obvias razones de edad se transformó en “El Oriental”.

Conformado el dúo, entiendo que nunca fue conocido como "El Morocho" y "El Oriental", sino que siempre lo hicieron como dúo "Gardel-Razzano".



Es importante destacar que Cadícamo sitúa el café en el barrio de La Boca, pues tradicionalmente siempre se ha dicho que Gardel comenzó a cantar en el Abasto, y sin embargo cuando leemos los artículos periodísticos puede observarse que Gardel recorría distintos barrios porteños.

Además no he podido encontrar en vida de Gardel, ninguna nota, publicidad, o referencia a que fuera conocido como “El Morocho del Abasto”, apodo que entiendo le fue adjudicado luego de su desaparición física.

En realidad es poco probable que Gardel se criara como suele decirse en el Abasto, pues desde que llegó con su madre a Buenos Aires vivieron en la calle Uruguay 162 hasta fines de 1903 o principios de 1904, fecha en que se mudaron a Corrientes 1557.


Lo que sí es cierto es que el café sigue existiendo, con el nombre de “Café Bar Roma”, en la calle Olavarría 409 esquina Avenida Almirante Brown, en el barrio de La Boca.


Inaugurado en 1905, fue declarado en 2002 “Bar Notable” de la Ciudad de Buenos Aires, según Norma 96/02, basado en ser un hito en la iconografía boquense, siendo de los más antiguos y tradicionales de la zona, funcionó anexo a una fiambrería, desde su construcción hasta mediados de la centuria, momento en el cual, y hasta nuestros días, funciona como bar.



La ambientación del lugar está conservada en estado original, con sus puertas vaivén de madera, el piso, aunque renovado, mantiene el damero blanco y negro, el mostrador de madera, una antigua máquina de café, paredes con ladrillos a la vista, la estantería de madera donde se exhiben algunas botellas añejas, aunque ya no existen el “Priorato” y el “Trinchieri”, vinos mencionados por Cadícamo.




La presencia Carlos Gardel sigue hoy allí, en un gran cuadro, el cual encabeza la presente entrada de este blog.

Este hermoso cuadro es el mismo mural utilizado como fondo del escenario principal en el “Bar Quintino”, (http://gardelysusmonumentos.blogspot.com.ar/2013/03/en-el-bar-quintino-buenos-aires.html).


Lo vemos seguidamente en algunas fotografías, no estando siempre ubicado en la misma pared del “Bar Roma”.




También hay otros cuadros, como el que podemos observar en la siguiente imagen, con una conocida foto de Carlos Gardel.


Cerramos esta entrada con la importante labor de recuperación del frente del Bar Roma llevada a cabo por “Fundación x La Boca”, publicada en su sitio, http://www.fundacionxlaboca.org.ar/, la cual es la siguiente:

Fundación x La Boca recuperó la fachada del Bar Roma ubicado en la esquina de Almirante Brown y Olavaria. Allí se realizó una muestra fotográfica de los frentes recuperados por el Proyecto Boquita Pintada que la FXLB lleva adelante desde mediados de 2005 y una charla debate a cargo del Arq. Carlos Lebrero - Profesor titular de Cátedra de Diseño, Director de la Carrera de Posgrado en Gestión Ambiental Metropolitana y Secretario Académico de la Secretaria de Posgrado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires (UBA), acerca de la Rehabilitación Urbanística del Barrio de La Boca.

“El Bar Roma ha sido convocado a formar parte del registro de Bares Notables de la Ciudad de Buenos Aires, pero su fachada se encontraba en avanzado estado de deterioro. Nos pareció una gran iniciativa que formara parte del proyecto de recuperación de frentes que lleva adelante la Fundación x La Boca” aseguró Gilda Illuminati Coordinadora General de FXLB.


“Puntualmente se realizó un gran trabajo de preparación de superficie, se realizó la pintura de frente en paredes y carpinterías. En todos los casos se cuidó la recuperación del color del revoque piedra original y basamento color oscuro”, informó la Arquitecta María Nosiglia, directora de Boquita Pintada.


(1) Cadícamo en vez de utilizar el nombre de pila Higinio, cuando menciona a Cazón, lo llama Hilario. Tal vez se trate de un lapsus del poeta, o quizás el payador prefiriera hacerse llamar Hilario.

En el libro “Alegrías y pesares”, se publican canciones del payador argentino Higinio D. Cazón, y en las etiquetas de los discos que pude ubicar en Internet, figura como H. Cazón.


El único artículo que pude hallar donde el payador es mencionado como Hilario Cazón, es en el diario “Clarín” del 1º de agosto de 2011, en una nota escrita por Eduardo Parise, al cumplirse un siglo de la velada en el actual “Café Bar Roma”, al expresar lo siguiente:

Es cierto: en estos tiempos el lugar ya no es territorio de Cafieri, aquel vecino que tenía fama de pesado y que una noche de 1911 (hace exactamente un siglo) copó la reunión en el “histórico bodegón” para presentar a “una yunta que cantando hace primores”. Según aquella historia, para escuchar a los jóvenes cantores también entre el público estaban los payadores Hilario Cazón y Gabino Ezeiza.


Nota: Sitios donde pueden escucharse las versiones citadas de la milonga “El Morocho y el Oriental”

Angel D'Agostino con Angel Vargas, http://www.youtube.com/watch?v=p-nLMlHHm9o


Aníbal Troilo con Floreal Ruiz y Edmundo Rivero, http://www.youtube.com/watch?v=cFns8wHQ7oE

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