miércoles, 11 de enero de 2012

EN EL TEATRO ARGENTINO DE LA PLATA – PROVINCIA DE BUENOS AIRES


Emplazado en la manzana delimitada por las avenidas 51 y 53 y las calles 9 y 10 de la ciudad capital de la Provincia de Buenos, el “Teatro Argentino de La Plata” es un complejo artístico que contiene una de las salas líricas más destacadas de Argentina.

En 1885 un grupo de vecinos constituyó la “Sociedad Anónima Teatro Argentino”, adquirió la manzana indicada, y encargó la construcción del teatro al arquitecto italiano Leopoldo Rocchi, quien se ajustó a los cánones estilísticos renacentistas, ideando una planta en forma de herradura, con cinco niveles entre palcos y galerías, con una capacidad de 1500 espectadores, siendo inaugurado el 19 de noviembre de 1890 al cumplirse el octavo aniversario de la fundación de la ciudad de La Plata.


La sociedad administradora del teatro comenzó a tener problemas financieros que derivaron en el remate publico de la sala en 1910 y el comienzo de un largo y penoso juicio por cuestiones fiscales, que provocó que el teatro permaneciera cerrado por un largo período y que derivaron en 1937 en la toma de posesión de la sala en manos del gobierno provincial, por lo que a partir de allí el “Teatro Argentino” se constituyó en una institución cultural de carácter oficial.

El largo período de inactividad causó serios daños a la estructura edilicia, lo que demandó que se hiciera una profunda refacción que dio un nuevo aspecto a la sala durante las siguientes cuatro décadas, creándose en 1938 la orquesta y el coro estables, y en 1946 el ballet estable.


El 18 de octubre de 1977 mientras ensayaba el ballet, un incendio se desató en el escenario, aunque sin destrozar mayormente la estructura del teatro, por lo cual el gobierno militar en vez de reconstruir el edificio, procedió a demolerlo y construir el teatro actual.

Las obras se iniciaron en 1980, previéndose su finalización para 1984, pero recién el octubre de 1999 se inauguró la sala principal, donde se desarrollan temporadas líricas, espectáculos coreográficos, y conciertos sinfónicos y populares, a la que posteriormente se denominó “Alberto Ginastera”, y donde se alza la imponente araña de bronce de tres toneladas y 400 lámparas de 25.000 wats, inspirada en la que tenia el viejo edificio.


Con una superficie de 60.000 metros cuadrados y una capacidad de 2.000 espectadores, el nuevo edificio fue realizado por los arquitectos Enrique Bares, Tomas García, Roberto Germani, Inés Rubio, Alberto Sbarra y Carlos Ucar.


El 22 de mayo de 2000 quedó inaugurada la sala “Astor Piazzolla”, donde se realizan conciertos de cámara, producciones teatrales, recitales populares, conferencias y congresos.


En la sala “Emilio Pettoruti”, ubicada en el primer subsuelo del edificio, es donde se llevan a cabo grandes muestras dedicadas a las artes plásticas, y se han presentado trabajos de destacados artistas particulares como Pablo Picasso, Quinquela Martín ó Florencio Molina Campos, entre otros.


Tanto en la fotografía que encabeza la presente entrada del blog, como en la siguiente, podemos ver a Carlos Gardel como telón de fondo, en la actuación de un bailarín en el año 2007.


El teatro cuenta con maquinaria escénica de avanzada y un sistema de plataformas móviles que permite que los cambios escenográficos se realicen en un tiempo ínfimo, dando la posibilidad de colocar detrás del telón un escenario diferente.

El mecanismo funciona a partir de un sensible hidráulico, con un telón motorizado, una sala de motores y una computadora central, mientras que la iluminación escénica está compuesta por 500 artefactos de distintas variedades importados de Bélgica y Francia, que también son controlados a través de sistemas computarizados de última generación.

Tratando de explicar de alguna manera esta tecnología, en las dos imágenes anteriores, observamos a Carlos Gardel, tal como es visto por el espectador.

Pero si aumentamos la luz manualmente con nuestra PC, podemos ver el escenario o mural que está detrás del telón.


Durante las funciones, puede el mismo bailarín, o cantantes, o músicos, realizar sus actuaciones sin el telón, pasando a utilizarse un escenario totalmente diferente.


La imagen de Carlos Gardel en el teatro está basada en una fotografía suya.


Utilizada también, entre otras, para publicidad de la película “Melodía de Arrabal”, las tabletas “Metacyline”, mural del "Café San Lorenzo", o engalanando las ventanas del Teatro Solís en Montevideo.


Agradezco a la amiga Laura Gómez el envío de las fotografías del año 2007 de Carlos Gardel.



viernes, 6 de enero de 2012

EN MCDONALD’S – SAN TELMO – BUENOS AIRES



McDonald's es una cadena de restaurantes de comida rápida, como ser hamburguesas, sándwiches, papas fritas, ensaladas, gaseosas y postres, entre otros, también conocida como comida chatarra o basura.

Fue creada el 15 de mayo de 1940 por los hermanos Dick y Mac McDonald, como restaurante McDonald's sobre la Ruta 66 en San Bernardino California, para transformarse en 1948 en local de comida rápida.

Actualmente la empresa está instalada en 120 países, estimándose que emplean un millón y medio de personas, atendiendo a 60 millones de clientes por día, en 31.000 locales de venta.

En nuestro país abrió su primer local en 1985, en la avenida Cabildo, en el barrio de Belgrano.

En la sucursal del barrio de San Telmo, sita en el pasaje Dr. José Modesto Giuffra 242/290, nos encontramos con una decoración atípica del local, en relación a los habituales carteles de propaganda que identifican a la empresa.

Carlos Gardel se halla presente en un amplio mural que abarca todo el frente del local, ubicado en el interior del mismo, sobre el cartel indicador de salida.


Se trata de una gigantografía del querido cantor, obtenida por el fotógrafo José María Silva.


El mural se completa del lado opuesto a Gardel con una pareja de bailarines, quedando la parte central para el logo fileteado de la empresa.


Otros emblemas de la firma también han sido fileteados.


El clásico farolito forma parte de la iluminación, colocado sobre un cuadro donde se aprecia otra pareja de baile.


Además no faltan los cuadros con partituras de los tangos “Imitando”, de Arturo G. Calderilla, y “Pasión milonguera”, con música de Angel D’Agostino y letra de Rafael D’Agostino.



lunes, 2 de enero de 2012

Gardel en la Estación Carlos Gardel del Subte B – Buenos Aires (primera parte)



La línea “B” de subterráneos fue construida y explotada por "Lacroze Hnos. y Cía.", siendo inaugurada en el primer tramo desde “Chacarita” a “Callao” el 17 de octubre de 1930, completándose el segundo tramo hasta “Carlos Pellegrini” el 22 de Junio de 1931, y cinco meses más tarde la estación terminal “Paseo de Julio” (hoy “Leandro N. Alem”).


En 2003 fueron inauguradas las estaciones “Tronador” y “Los Incas”, estando previstas otras dos más con la probable denominación de “Echeverría” y “Juan Manuel de Rosas”.


Ninguna de las estaciones originales de la línea “B” fueron decoradas con murales, sino que fueron recubiertas con mayólicas y azulejos esmaltados para facilitar su identificación.


Recién a partir de 1984 la mayoría de las estaciones recibieron murales de distinta temática realizados por reconocidos artistas plásticos, como Luis Benedit, Alberto Breccia, Mildred Burton, José María Cáceres, Juan José Cambré, Juan Doffo, Roberto Fontanarrosa, Arturo Holzer, Emma Gargiulo, Gustavo Grünig, Mariano Imposti Indart, Daniel Kaplán, Héctor Meana, Luis Felipe Noé, Margarita Paksa, Alberto Passolini, Juan Pablo Renzi, Ricardo Roux, Cristóbal Reynoso “Crist”, Roberto Scafidi, Marcia Schvartz, Francisco Solano López, y Sergio Sundblad.

Originalmente llamada "Agüero", pasó a llamarse estación "Carlos Gardel" en diciembre de 1984, y luce varios murales que homenajean al “Morocho”, realizados por León Untroib, Carlos Páez Vilaró y Andrés Compagnucci.

► El fileteador León Untroib nació Ostrow, Polonia, el 25 de diciembre de 1911, falleciendo en Buenos Aires el 8 de noviembre de 1994.


Carlos Gardel luce su inconfundible sonrisa, vestido con camisa blanca, moño rojo con pintas blancas, saco negro y sombrero marrón, estratégicamente ubicado dentro de un círculo en la parte media superior del mural, realzado por el magnífico fileteado, que remata con la sentida leyenda “Eterno en el alma y en el tiempo”.


El mural está ubicado en el vestíbulo de la estación, justo frente a las boleterías, es decir el nivel intermedio entre el acceso a la estación y los andenes.


Oficialmente, según el catálogo de relevamiento de murales de la “Comisión para la preservación del patrimonio histórico cultural de la ciudad de Buenos Aires”, fue instalado en el año 2000, con la técnica del filete, y lleva por título, “Carlos Gardel: Eterno en el alma y en el tiempo”.


Con motivo de haberse cumplido el centenario de su nacimiento, en varios medios y sitios de Internet se difundió una extensa y merecida semblanza de León Untroib, de la cual compilo lo siguiente:

Empezó viendo cómo su papá decoraba arcones de madera en Ostrow, el pueblo de Polonia donde había nacido el 25 de diciembre de 1911. Y a ese encanto por los pinceles y los colores, se le sumó también lo que hacía su tío Emilio. Entonces arrancó copiando paisajes en su tierra –aquella de los inviernos con 20 grados bajo cero– aunque su destino de artista estaba esperándolo en un lugar lejano de América del Sur, llamado Buenos Aires.


León Untroib (conocido también como “el renovador del filete”, un arte popular tan porteño como el Obelisco) llegó a la Ciudad en octubre de 1923, cuando todavía no había cumplido los 12. Ahora estaba en Villa Crespo, aprendió el idioma, y después descubrir la forma de “ayudar” en casa, donde el lujo era un bien escaso. Entonces, el tío Emilio lo recomendó para trabajar en una fábrica de carros que estaba en Giribone (hoy Córdoba) y Dorrego. Su primer trabajo, a los 13 años, fue pintar cuatro azucenas en cada lado de una jardinera, esos carruajes abiertos y con cuatro ruedas, que se usaban mucho tanto en el campo como en la Ciudad.


Aquello fue el comienzo. Después, manejar el “espúlvero” se hizo imprescindible. ¿Qué era eso? Primero se dibujaba la obra sobre un papel; luego, con un alfiler, se iba perforando todo el trazado del diseño y al final se lo cubría con polvo de tiza, se sujetaba el papel sobre la superficie a pintar y con un hilo se iba golpeando el dibujo. Al sacarlo en el carro quedaba la marca de los trazos a colorear. El resultado final dependía del talento y la creatividad de cada fileteador.

Untroib trabajaba en la fábrica de carrocerías La Marina, en Corrientes y Acuña de Figueroa. En equipo con otros fileteadores pintaban dos camiones por día. Más tarde, el arte también llegaría a los colectivos, algo que, inexplicablemente, fue prohibido en 1975. Los pinceles, hechos con pelo de marta, llegaban desde Alemania o Inglaterra y se compraban en la casa Oliver, en Córdoba y Pueyrredón, o en las Pinturerías Leide. Allí hasta se conseguían las latitas de pintura de oro en pasta, un toque casi exótico para ese arte que años más tarde sería declarado Patrimonio Cultural de Buenos Aires.


Esa fiesta del color que se refleja en los filetes contiene flores (representan la belleza), dragones (la fuerza), pájaros (la libertad) o las banderas (el sentimiento patriótico), un trabajo que León Untroib honró hasta el 8 de noviembre de 1994, cuando murió. Hasta ese momento se lo podía ver cada domingo creando en su puesto de Plaza Dorrego, en San Telmo. Ahora, cuando se cumple el centenario de su nacimiento, sus amigos acaban de recordarlo colocando una placa (fileteada por su discípulo Luis Zorz) en el frente de su última casa-taller, en Catamarca al 1900, entre Brasil y Cátulo Castillo, en el barrio de Parque Patricios.


Muchos de los buenos trabajos de León Untroib hoy pueden apreciarse en el Museo Manoblanca de Pompeya, en Centenera y Tabaré, la esquina que Homero Manzi inmortalizó en una de sus poesías. Entre obras que ilustran distintas pasiones porteñas, y artistas como Benito Quinquela Martín, se destacan las dedicadas a ilustres figuras del tango, como Osvaldo Pugliese, Horacio Ferrer, Julio De Caro, Enrique Santos Discépolo y, como no podía ser de otra forma, al Morocho del Abasto, Carlos Gardel. (Ver http://gardelysusmonumentos.blogspot.com/2008/11/en-el-barrio-de-nueva-pompeya-buenos.html).




A su vez en el sitio http://forodelamemoria.blogspot.com/, con fecha 7 de diciembre de 2011, bajo el título “Homenaje a León Untroib”, leemos: Al cumplirse cien años del Nacimiento de León Untroib, uno de los más grandes fileteadores de nuestro país, nacido en tierras europeas pero maestro del arte en Argentina, su mejor discípulo, Luis Zorz, artífice del Patrimonio Urbano, elaboró una chapa fileteada que se descubrirá en la puerta de su último domicilio, calle Catamarca entre Brasil y Cátulo Castillo, el sábado 10 de Diciembre a la 11 horas.
Adhieren al acto: Museo Manoblanca de Pompeya, Foro de la Memoria de Parque de los Patricios, Ateneo Porteño del Tango, y Teatro Pompapetriyasos, entre otras entidades.



► Del renombrado pintor, dibujante, ceramista, escultor, muralista, escritor, compositor y constructor Carlos Páez Vilaró, nacido el 1ro. de noviembre de 1923, en Montevideo, Uruguay, existen dos murales en la Estación Carlos Gardel.


En el primer mural, Gardel aparece representado de perfil derecho, hecho no habitual en las obras de Páez Vilaró, complementando la escena con una escuela, un carro de tracción a sangre, ropa tendida, aves, la Luna con una estrella que bien podría ser Venus, dándome la impresión que el artista quiso transmitir los años mozos de Gardel, entre las horas del día en el colegio y sus primeras salidas nocturnas.


El mural lleva la firma de su autor, junto a la fecha de 1998, año de realización, habiendo sido instalado en el vestíbulo de la “Estación Carlos Gardel" como mural cerámico realizado por la artista plástica Gloria Ingeborg Ringer, con el título "Mi Buenos Aires Querido", según consta en la ficha técnica de la base de datos de murales de la “Comisión para la preservación del patrimonio histórico cultural de la ciudad de Buenos Aires”.


Del otro mural, "Homenaje a Buenos Aires", no existe ficha técnica, pero la aclaración “de similar técnica“, parecería indicar la realización en mural cerámico por la misma autora.


En el segundo mural, Páez Vilaró nos muestra una escena típica del “Mercado de Abasto”, finalizando con la imagen de Carlos Gardel similar a otras obras suyas, donde la corbata del “Zorzal Criollo” representa el obelisco, mientras que su camisa se transforma en la avenida Corrientes. El saco del querido cantor sirvió de vereda para que el artista pintara una serie de edificios, un jugador de fútbol con la camiseta de la selección argentina, un canillita, una pareja de bailarines, una usina, y hasta un típico edificio portuario con una grúa.
El turf, pasión y vicio de Gardel, está representado por dos caballos con sus respectivos jockeys, mientras que a la derecha del “Mudo” un vapor navega sobre las aguas del Río de la Plata, bajo el sol de América Latina que brilla sobre la capital de la Argentina.
La música, simbolizada por las cinco líneas del pentagrama, proviene desde el cielo, significando el canto eterno de Carlos Gardel.


Todas estas analogías pueden verse en,


Sobre la vida y obra de Carlos Páez Vilaró, se recomienda su sitio, http://www.carlospaezvilaro.com/

Y el oso que realizara para la exposición "Cultura por la Paz - United Buddy Bears", en la entrada, http://gardelysusmonumentos.blogspot.com/2009/08/en-cultura-por-la-paz-united-buddy_15.html


► El mural cerámico denominado “Gardel por tres”, fue realizado por el artista Andrés Compagnucci, estando expuesto en el andén sur de la “Estación Carlos Gardel".


El artista triplica la imagen de Carlos Gardel, resaltada en un círculo rojo con borde amarillo, y engalanando su obra con la técnica del fileteado, complementando con diversos objetos en la parte inferior del mural.


Al costado del mismo existe una placa titulada “Gardel por tres”, “Andrés Compagnucci”, indicando que fue realizado en el año 1999 -no la obra, sino el azulejado-, por el “Instituto Nacional de Cerámica” con el nombre de los artistas participantes.



Vale aclarar que en la base de datos de murales de la “Comisión para la preservación del patrimonio histórico cultural de la ciudad de Buenos Aires”, figura el año 2000 como fecha de realización del mural, lo cual no es posible al haber sido azulejado un año antes.


El propio autor lo confirma en http://www.restauraciontiempos.com.ar/compagnucci.php, al expresar: En 1998 me fueron encargadas dos pinturas para ser reproducidas en murales que se instalaron en la estación de subte Carlos Gardel, en el Abasto.

En dicho link también nos ofrece un breve resumen de su trayectoria, el cual transcribo: Nací en La Plata en 1966. Soy diseñador en comunicación visual. Durante los años de facultad me dediqué a investigar la gráfica popular argentina llamada fileteado, sus vínculos con la publicidad y el graffiti callejero. También asistía al taller de un viejo fileteador: Armando Miotti.
En 1994 fui becado por la fundación PROA para trabajar en los talleres que dirigía Guillermo Kuitca en la Boca.

Los muchos viajes a España me llevaron a trabajar con una galería de allí y tuve el honor de que el Correo Español reprodujera en estampillas, en tres ocasiones, pinturas mías junto a la Familia Real Española. La primera fue para conmemorar los 25 años del reinado de Don Juan Carlos Primero en 2001, en 2003, también junto al Rey, con motivo del 25 aniversario de la Constitución Española y en 2004 al celebrarse la Boda Real.

La más importante muestra individual la realicé en 1997 con 25 pinturas en el Museo Nacional de Bellas Artes. Simultáneamente se exhibía la retrospectiva de Antonio Berni que batió record de público con más de 300.000 visitas.

He participado de las destacadas ferias internacionales: Basel-Miami, en 2003, 2004 y Arco-Madrid 1998, 2002, 2003, 2004 y 2005. Expuse en colectivas en Viena, París, Londres, Nueva York, Tokio, Miami, Marbella.

He recibido entre otros siguientes premios: Premio Adquisición Fondo Nac. de las Artes, Salón Nac. de Santa Fe, (1990); Gran Premio Adquisición, Salon Trienal de la Prov. De Bs. As. (1990); Premio Adquisición Fundación Pro Arte de Córdoba (1991); Primer Premio Bienal de Arte Joven Bs.As. (1993); Segundo Premio Adquisición Gunther, CAYC (1995); Distinción de Honor Premio Fortabat (1995); Adquisición Fondo Telefónica de Promoción de Pintura Joven (1996); Segundo Premio Universidad de Palermo, Museo Nacional de Bellas Artes (1996); Mención Salón Nacional (1996); Ternado para Artista Joven del Año por la Asociación Argentina de Críticos de Arte (1996); Premio Adquisición Bco. Mayo, Salón Nacional (1998); Primer Premio Adquisición Universidad de Palermo, Museo Nacional de Bellas Artes (2000).

Andrés Compagnucci, reside en ciudad capital de la Provincia de Buenos Aires, donde nació el 1ro. de noviembre de 1966, siendo declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de La Plata, el 23 de diciembre de 2009. Su página en Internet es http://www.andrescompagnucci.com/


En cuanto a su segundo mural instalado en la estación Carlos Gardel, está ubicado en el andén norte y reproduce la fachada del “Mercado de Abasto”, siendo denominado precisamente “Abasto”, según puede verse en la placa colocada a la derecha del mismo, similar a la del mural “Gardel por tres”.



► Nos encontramos con otro mural en la estación, el cual no figura en la base de datos de la “Comisión para la preservación del patrimonio histórico cultural de la ciudad de Buenos Aires”, aunque en “Wikipedia” figura como un mural infantil instalado en el andén norte en 1984, sin mencionar al autor.



En realidad puede verse una orquesta típica (octeto), ejecutando un tango sobre el empedrado de la calle, bailado por una pareja, atrayendo la curiosidad de dos niños, un vecino tomando mate que sale de su casa, donde una dama se asoma al balcón de su vivienda, conformando una escena tradicional del barrio del Abasto, con el mercado como fondo de la imagen, el restaurante “Chanta Cuatro”, y la infaltable presencia de Carlos Gardel en la calle que lleva su nombre.