martes, 31 de julio de 2012

EN EL PASAJE ZELAYA – ABASTO – BUENOS AIRES


Zelaya es un pasaje de dos cuadras de extensión delimitado por las calles Jean Jaurès y Agüero, atravesando la calle Tomás Manuel de Anchorena, en el barrio del Abasto, debiendo su nombre a Cornelio Zelaya (1782-1855), militar argentino que participó en las batallas de la Independencia y las guerras civiles.


El artista plástico Marino Santa María plasmó su arte en el pasaje entre 2002 y 2005, realizando una de sus tantas intervenciones urbanas, a la que denominó “Tango Abasto”, embelleciendo las fachadas de las casas con la incorporación de grandes murales con la imagen de Carlos Gardel, y partituras y letras de algunos de sus tangos y canciones.

En su sitio http://www.marinosantamaria.com, Marino Santa María describe su obra con el texto siguiente: Consiste en la incorporación de retratos de gran tamaño de Carlos Gardel definidos en colores contundentes y partituras textuales con sus respectivas letras de tangos que haya compuesto o hayan sido dedicados a Carlos Gardel.

El objetivo es crear un punto de color que ayude a provocar un modo distinto de vivir el Abasto, que dará a los que habiten la zona una forma más de identidad, agregando color, luz y magia a cada fachada intervenida.

En el Nº 47 de julio de 2003, de la revista “El Abasto”, de distribución gratuita, se publicó un reportaje a Marino Santa María, el cual puede leerse en su sitio http://www.revistaelabasto.com.ar, y que reproduzco a continuación:

- ¿Cómo arrancaste; solo?
- Esto yo lo comencé solo, igual que en Lanín. Allá conseguí apoyo gubernamental y la Fundación del Banco Ciudad. Participaron trece organizaciones, duró dos años y tuve veinte ayudantes.

Lo de Zelaya, por hacerse en época de mayor crisis, fue más complejo para conseguir auspiciantes. Comencé con el apoyo del Sindicato Único de Trabajadores del Automóvil Club y con el apoyo de Daniel Scioli, con el cual yo estaba trabajando en Turismo de la Nación. Lo comencé a gestionar antes de que él fuera diputado. El que él me tenga a mí en el asesoramiento de la parte cultural me vino bien, pero en realidad fue todo medio simultáneo.

El Proyecto Tango Abasto nace de un proyecto general que es el de instalar partituras de tango en cada barrio con el tango que lo identifica. Cuando comienzo en el pasaje Zelaya, por esa coincidencia entre el sindicato y Daniel, me encuentro en una situación similar a Barracas, en una cortada de dos cuadras –la de allá es de tres– lo que me entusiasmó para hacerla toda, con lo cual te digo que después de cobrar mi trabajo yo seguí poniendo la plata. Con lo cual, se hizo con dinero de Daniel, del sindicato y mío.

La idea es que la obra se completa cuando el cuarteto de tango la ejecuta, y si la gente baila, mejor. La cosa es participativa. Cuando la orquesta se va queda solamente la intervención, no es mural, porque usa el muro como un soporte independientemente de la arquitectura que tenga. Por suerte he tenido el apoyo en general de plásticos y arquitectos. La revista Suma apoyó toda la iniciativa. Lo de Lanín fue declarado de Interés Cultural y Turístico. Acá tengo ayuda de Juan José Abba y Walter Aravenis. La pinturería Alba está poniendo toda la pintura, un aporte que hoy por hoy no pondría ningún gobierno.

- ¿Hace cuánto que están con esto?
- Demasiado. Económicamente no es caro y no se le ha prestado mucha atención. Una de las partes más caras que tiene es la intervención de las partituras, pero por suerte he dado con un letrista que a su vez es fileteador y músico. Esto me permite hacerlo más rápido y bien. Para las primeras, hacía el molde en la computadora.

La intervención me ha permitido conocer a la gente del barrio. Yo nací en Barracas, pero vine y descubrí que acá Gardel es una estampita que cada tipo lleva en el corazón. Todo el mundo habla como que lo conoció. Fijate la figura que pintamos cómo prendió, primero a Scioli que me la hizo repetir por todos lados y después encargos que fueron llegando. Una satisfacción fue que este Gardel pop fue aceptado por todos.

Lo importante del arte público es que la gente se relaciona con la creación de un modo desinhibido, como algo natural. En cambio si presento la misma obra en un museo hay mucha gente que va a sentir que no la entiende. En cambio, esa obra puesta en la ciudad permite que la gente opine con total libertad. La obra en la ciudad me ha permitido –aparte de abrir un canal distinto de trabajo– no estar pendiente de muchas cosas como críticos especializados. Leer el cachito de páginas de un diario que leen pocos. La satisfacción que más me dio el trabajo de Lanín fue abrir un mapa y encontrarme con la calle destacada.

Yo quiero que cuanto antes podamos iluminar Zelaya [último momento: el Gob BsAs ya tiene las luces, solo hay que ponerlas] y producir un recambio de las veredas. Yo en Lanín logré recambiar todas las veredas e iluminar todas las casas. Yo lo que noto que acá estamos yendo con una dinámica algo lenta.

El arte público motiva de tal manera a los vecinos que desencadena una renovación estética hacia adentro de sus casas. Con las letras pasa también que mucha gente se para y se pone a cantar. Eso es espontáneo.

En Zelaya queremos hacerla, además de peatonal, una feria y que sea una feria de arte contemporáneo, con actividades y con los artistas trabajando. Lo que quisiera es que los cuartetos ejecuten tangos y la gente baile. Entre la gente que he conocido está Mayoral, bailarín de tango, que ofrece una especie de rayuela de tango, con las pisadas en el piso para que la gente baile.

En este interesante reportaje de 2003, Marino Santa María dijo entre otras cosas, que notaba una dinámica algo lenta para iluminar el pasaje Zelaya, para cambiar las veredas, y transformarlo en un paseo peatonal, y se quedó corto pues pasaría más de un lustro hasta que se concretara.

Recién el 22 de Agosto de 2008, la agencia “Telam” lo anunciaba bajo el título: “Lanzan la puesta en valor del Pasaje Zelaya”, cuyo texto es el siguiente:

La zona luce frentes fileteados, letras de tangos, pentagramas y la figura sonriente de Gardel. Allí funcionan varios centros culturales y la casa museo del cantor. El remodelado convertirá al trazado en uno de los sitios del Programa Oasis Urbanos.

El Pasaje Zelaya, en la zona porteña de Abasto, será remodelado y convertido en un trazado con prioridad peatonal y de ofertas turístico - culturales, en el marco del Programa Oasis Urbanos, anunciaron autoridades del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El proyecto contempla obras edilicias, como la integración de calle y veredas en un mismo nivel y actividades culturales y sociales, con la participación del Centro Cultural Pata de Ganso y de Cultura Abasto, entidad con sede en el teatro El Cubo, ambos sobre ese pasaje, de unos 200 metros de extensión.

El anuncio lo formularon los ministros porteños de Cultura y Turismo, Hernán Lombardi, y de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, y el subsecretario de Proyectos de Urbanismo, Jorge Sábato, en un acto realizado en esa sala del barrio de Balvanera.

El Pasaje Zelaya se extiende entre Agüero y Jean Jaures, a dos cuadras al norte de Corrientes, en una zona donde muchos frentes lucen vistosos fileteados y la figura sonriente de Carlos Gardel se repite en paredes, persianas y vidrieras, y en algunas fachadas se grabaron pentagramas con acordes y letras de tangos famosos.

Las veredas y la calzada están deterioradas, con baldosas irregulares o destruidas y con un antiguo y pintoresco adoquinado, aunque desparejo y cubierto parcialmente por una capa asfáltica.

El pasaje se complementa con otros patrimonios turístico - culturales de la zona de Abasto, como el "Paseo del Filete", la cuadra de Jean Jaures entre Tucumán y Zelaya cuyos frentes tienen esa decoración, y el Museo Casa de Carlos Gardel, donde vivió el cantor.

La remodelación contempla colocar aceras y calle en un mismo nivel, sólo separadas por rejillas de evacuación hídrica, con baldosas graníticas grises las primeras y un pavimento con bloques "intertrabados" gris claro en la zona de circulación vehicular.

A los pocos árboles con que cuenta el pasaje se sumarán ejemplares de la especie "ligustro disciplinado", se instalarán bancos de uso público y en las veredas se colocarán varias placas de granito negras con la inscripción "Mi Buenos Aires Querido".

Durante el acto, Sábato aclaró que Zelaya no será peatonal, sino "calle de convivencia", con tránsito restringido, donde se fomentará la circulación peatonal y se desalentará el ingreso de automóviles en tránsito.

El pasaje podrá ser cerrado cuando las actividades del teatro El Cubo -que en realidad es un complejo cultural- demanden la ocupación de la calle.

La obra tiene un costo oficial de 2.757.828 pesos, contemplados en el presupuesto porteño, dijo luego el funcionario y adelantó que "en un mes y medio se abrirá la licitación, dentro de unos tres meses se pondrá en marcha y la obra llevará otros tres meses".

Lombardi, quien afirmó que "el turismo en la ciudad de Buenos Aires es turismo cultural", destacó que ésta es la primera obra del Programa Oasis Urbanos y que se escogió esta zona porque "a través de Abasto Cultural, los teatros independientes y el tango, acá hay un vigor cultural muy fuerte".

El ministro anunció que el 1 de septiembre empezará el programa "Buenos Aires en Bandeja", también en Abasto, por el cual se capacitará a "los actores con los cuales trata el turista".

En este caso, dijo, se brindará capacitación a "canillitas, mozos y taxistas, que son las personas a las cuales el turista consulta", mediante reuniones en el Centro Cultural Alfonsina Storni, ubicado en Tucumán al 3200.

Previo a los anuncios oficiales actuó para los presentes el sexteto tanguero de mujeres "Las del Abasto", con cinco instrumentos y una cantante, y entre los presentes también estuvo el director del Museo Casa de Carlos Gardel, Horacio Torres.

Finalmente el 8 de junio de 2009, fue la misma revista “El Abasto” quien anunció la “Inauguración oficial de Zelaya como peatonal”, con el texto siguiente:

Anoche, durante un breve acto oficial se inauguró la última remodelación del pasaje Zelaya, comprendido entre Jean Jaurés y Agüero. El evento contó con una performance del grupo de teatro de El Cubo.

Ayer por la noche, durante un breve acto el jefe comunal, Mauricio Macri, se hizo presente en las calles abastences para inaugurar la peatonalización y remodelación del pasaje Zelaya, comprendido entre Jean Jaurés y Agüero. Además, se contó con una performance del grupo de teatro de El Cubo. Vecinos, interesados en la puesta en valor y artistas estuvieron presentes en esta nueva etapa en el barrio del Abasto.

De ahora en más, los sábados y domingos el pasaje va a estar cerrado al tránsito, el resto de los días, es decir, los hábiles, éste será limitado. Esta es la disposición establecida, en el marco de la modificación en la que se ha trabajado los últimos meses.

“La idea es que crezcan las actividades artísticas y culturales”, afirmó Flik, dueño del atelier ubicado sobre el pasaje, ahora nueva peatonal del barrio. Con entusiasmo acotó: “Si el gobierno apoya estos emprendimientos y los vecinos ayudamos, las cosas van a ir bien para el barrio, depende del esfuerzo de los vecinos”. Durante la presentación se lo pudo ver invitando a los vecinos a firmar una lámina, como recuerdo de esta nueva etapa en las calles del barrio de Gardel.

Hace casi un año, en teatro El Cubo el Ministerio de Desarrollo Urbano y el Ente Turismo del Ministerio de Cultura de Buenos Aires presentaron obras de mejoramiento y revitalización del pasaje Zelaya, además de dar a conocer los alcances de los programas "Jerarquización y Fortalecimiento de la Oferta Turística en Barrios Porteños".

En el marco del programa Prioridad Peatón, dentro del “Programa de Humanización [sic, sin alusión nuestra al UCEP] del Espacio Público” las obras que se realizaron en Zelaya “comprendieron la puesta en valor del sector y de su espacio público, para revertir el deterioro de la zona”, según fuentes oficiales que a su vez sostienen que la reforma fomenta la circulación peatonal y desalienta el ingreso del automóvil pasante, otorgándole carácter de “tránsito restringido”.

El Pasaje presenta nuevos bancos y baldosas, además de placas de granito con inscripciones. También rejillas de evacuación pluvial y bolardos.

Revitalizar esta arteria urbana demandó una inversión de $2.757.828, según informó el gobierno. No nos deja de llamar la atención que para la misma época un pasaje de cuadra y media, Carabelas, en el microcentro costo $809.289, pero preferimos confiar en que se hicieron las licitaciones como corresponde.


Ahora que hemos visto los antecedentes para la “inauguración oficial” del pasaje Zelaya, recorreremos el mismo en el sentido de las agujas del reloj, tratando de reflejar como era su estado anterior y el actual, buscando siempre la presencia de Carlos Gardel, objetivo principal de este blog.

► En el “Centro Argentino de Teatro Ciego”, con dirección en Pasaje Zelaya 3006, esquina Jean Jaurés, luce los siguientes dos murales.



Uno de ellos está ubicado en las persianas de la ochava de la esquina de Zelaya y Jean Jaurès.



Y el otro, un fino trabajo de azulejado o marmolado, en la pared lateral del pasaje, próximo a la entrada del teatro.




Recordemos que el “Centro Argentino de Teatro Ciego” fue inaugurado el 4 de julio de 2008, existiendo anteriormente un taller de planchado para confeccionista, ojales, recto y sastre, tal cual indicaba el cartel del negocio.


Marino Santa María, al igual que hiciera posteriormente en el “Centro Argentino de Teatro Ciego”, había pintado las persianas y la pared lateral con la imagen de Carlos Gardel, acompañándolo con algunas notas musicales.


Al mismo tiempo puede observarse el antiguo pavimento del pasaje Zelaya, y los autos estacionados, cuando todavía era una calle transitable para los vehículos.
     

► Unos metros más adelante, en la fachada de Zelaya 3032, está ubicado el siguiente mural de Carlos Gardel.


Cuando Marino Santa María realizó el mural, funcionaba allí una herrería.


También puede notarse como quedó el pavimento del pasaje, y los bancos instalados.



Posteriormente se construyó una pared arriba de la imagen de Gardel, la cual se pinto de color azul, tal como puede apreciarse en la siguiente fotografía.


► En la fachada de la vivienda ubicada en Zelaya 3054, el artista plástico realizó la partitura del tango “Golondrinas”, que lleva música de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.


Actualmente por reformas en la vivienda la partitura ha desaparecido.


► La casa contigua en Zelaya 3062, también fue engalanada con otra partitura. En este caso la del tango “Volver”, también perteneciente a Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.



En la imagen siguiente puede verse como era anteriormente la fachada de Zelaya 3062, y parte de la de Zelaya 3054.


► En Zelaya 3070 existió otra intervención urbana del artista plástico con la imagen de Carlos Gardel, tal como muestra la siguiente imagen.



Actualmente ahí funciona un taller gráfico, que prefirió eliminar del frente la presencia de Carlos Gardel.



► Al llegar a la esquina con la calle Tomás Manuel de Anchorena, se encuentra “Cátulo Tango”, que luce el letrero de propaganda con la imagen de Cátulo Castillo, acompañado en menor tamaño por Carlos Gardel.



El mural con la figura del “Mudo”, está ubicada en la pared medianera del negocio, sobre la calle Anchorena, pero es visible desde el pasaje Zelaya, y podemos decir que forma parte de la decoración del mismo.




► En la segunda cuadra del pasaje, es decir entre las calles Anchorena y Agüero, exactamente en el número 3118, Marino Santa María realizó la partitura del tango de Gardel y Le Pera, “Melodía de arrabal”, colocando la letra sobre la imagen de Gardel en el número 3122.


La imagen siguiente refleja el buen trabajo llevado a cabo por el artista plástico con su imagen de "Gardel hay uno sólo".


Lamentablemente esta intervención plasmada en edificios vecinos ha desaparecido por completo.

En Zelaya 3118 funciona actualmente “Puerta 18”, un espacio extraescolar y gratuito de creación artística y tecnológica para chicos de 13 a 18 años.


La partitura del tango “Melodía de arrabal”, fue reemplaza por la creación de los chicos con el siguiente mural.


En Zelaya 3122 tiene su sede el “Espacio Cultural Pata de Ganso”, que bajo la dirección artística de María José Goldín y dirección ejecutiva de Pablo Barboza, es un colectivo artístico, conformado por actores, bailarines, directores, corógrafos, artistas plásticos, cineastas, etc., orientado a articular los contenidos multidisciplinarios que comprende el lenguaje escénico experimental.

En las fotos siguientes se observa la desaparición de la letra del tango “Melodía de arrabal”, manteniéndose solamente la imagen de Carlos Gardel.




Y actualmente puede verse el frente del “Espacio Cultural Pata de Ganso”, pintado de color rojo, y tapando la figura de Carlos Gardel.


► Continuando con nuestro recorrido, llegamos a la esquina del pasaje Zelaya con la calle Tomás Manuel de Anchorena, desarrollado en este mismo blog en, http://gardelysusmonumentos.blogspot.com.ar/2012/03/en-la-calle-tomas-manuel-de-anchorena.html.

El mural comienza en el pasaje con el título y parte de la partitura de la canción “Cuanto tú no estás”, compuesta por el propio Carlos Gardel y Marcel Lattes, con letra de Alfredo Le Pera y Mario Battistella, continuando sobre la ochava con el resto de la partitura, sobre la imagen de Carlos Gardel.


La intervención urbana está bastante deteriorada en la actualidad, producida principalmente por efectos de la humedad.


El mural se complementaba con otro “Gardel hay uno sólo”, el cual ya no existe, quedando el recuerdo de las fotografías tomadas hasta el año 2008.



Y llegamos al final del recorrido por el pasaje Zelaya, pues en el tramo comprendido en la numeración impar entre Anchorena y Jean Jaurès, no existe en la actualidad ningún otro homenaje a Carlos Gardel.