lunes, 30 de marzo de 2009

EN BARRANCO - LIMA - PERÚ



Con motivo de cumplirse el 24 de junio de 1985 el cincuentenario de la desaparición física de Carlos Gardel, se realizaron innumerables homenajes a su memoria.

Entre ellos el Diario "La Nación" de nuestro país destacaba el ofrecido en Barranco, uno de los 43 distritos de Lima, capital del Perú, según puede apreciarse en la imagen siguiente:


Con el transcurso del tiempo tanto el busto erigido como su lugar de emplazamiento, se fueron deteriorando, hasta que en septiembre de 2008, la Municipalidad de Barranco inició los trabajos de renovación integral de la Plazoleta Gardel, ubicada al inicio de la Bajada de los Baños entre la calle Domeyer y la avenida San Martín, que durante más de ocho años lucía en completo abandono y era refugio de personas de mal vivir.

Realizados con rapidez, el 11 de diciembre de 2008, la Oficina de Imagen Institucional de la Municipalidad de Barranco, informaba que se inauguraba el Parque Gardel en homenaje al cantante argentino, a través del siguiente comunicado:

Dentro del marco cultural que mantiene el centro histórico de Barranco, la oficina de Obras de la Municipalidad del distrito reconstruyó el PARQUE GARDEL, en homenaje al más grande cantante argentino de tangos.

Carlos Gardel, cantante y actor de cine argentino, considerado el más grande tanguero, nació el 11 de diciembre de 1890, y su voz fue declarada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.



El parque que estuvo abandonado por años y se había convertido en un terral donde la gente de mal vivir pernoctaba, ahora luce con flores ornamentales como parte del trabajo de la Oficina de Áreas Verdes de la comuna dijo el alcalde Antonio Mezarina en la inauguración.

Así también cuenta con una plazoleta donde se ha colocado el busto del cantante de tangos, además de las bancas y farolas coloniales que sirve para el descanso de los vecinos.

La tradicional plazoleta Gardel, está ubicada al inicio de la tradicional Bajada de los Baños entre la calle Domeyer y la avenida San Martín y es el inicio del circuito turístico del distrito.

El más grande cantante de tango argentino Carlos Gardel fue honrado por la Municipalidad de Barranco, en la celebración de su natalicio, con la inauguración del renovado parque que lleva su nombre.

La inauguración del tradicional parque, gestionado en julio de 1986 por los hermanos Moisés y Marco Irrivarren, estuvo a cargo del burgomaestre Antonio Mezarina Tong, quien junto con los vecinos del lugar develó el restaurado busto de Carlos Gardel.



Durante más de cinco años la plazoleta lucía en completo abandono y era refugio de personas de mal vivir. Ahora el parque Gardel cuenta con andenes que lucen hermosas flores ornamentales como hiedras, geranios y sanguinarias.

Asimismo, se han colocado adoquines y bancas coloniales acorde al paisaje urbanístico de la zona. La comuna barranquina también ha instalado farolas tipo globo para una mejor distribución de la luz artificial durante las noches.

Como parte de la inauguración el cantante argentino Héctor San Luís ofreció a los vecinos un recital de tangos del también conocido como Zorzal Criollo. Y también, los alumnos de la escuela de baile Cite Tango bailaron al compás de Por una cabeza, Mi Buenos Aires querido, Volver o Mi noche triste, canciones que inmortalizó Carlos Gardel.

Ahora nuestros vecinos pueden disfrutar de un nuevo pulmón ecológico para nuestro distrito. Este es uno de los pocos parques en Latinoamérica que se han construido en honor al maestro del tango Carlos Gardel, y estamos orgullosos que uno de ellos se haya erigido en Barranco que es el distrito cultural y turístico de Lima, resalto el alcalde Mezarina Tong.


El 24 de junio de 2010 con motivo de conmemorarse los veinticinco años de la desaparición física de Carlos Gardel, se realizó un homenaje en su monumento en la plazoleta que lleva su nombre.

Algunas de las fotografías de dicho acto, al igual que la encabeza la presente entrada, pueden verse en la página Web,http://www.tangoenperu.net/



 






sábado, 28 de marzo de 2009

EL “CARLOS GARDEL DE FUEGO” – MEDELLÍN – COLOMBIA


El "Carlos Gardel de Fuego”, fue una estructura metálica de 17 metros de altura rellena de algodón, reproduciendo la imagen del máximo cantor, que fue prendida fuego en 1981, en la “IV Bienal de Medellín”.

Su autora fue la artista plástica Marta Minujín, nacida en el barrio de San Telmo en Buenos Aires el 30 de enero de 1943.

Para comprender el simbolismo de por qué una artista crea una escultura de Gardel, para luego destruirla por el fuego, en la misma ciudad donde murió abrasado por las llamas, es necesario conocer la personalidad y el arte de su creadora, lo cual puede leerse en su sitio Web http://www.martaminujin.com de donde extraigo algunos fragmentos.

Decidida a internarse en las artes plásticas, Marta Minujin comienza a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes. A pesar de obtener excelentes calificaciones en dibujo, pintura y escultura, Marta no se siente conforme con lo que hace. Está interesada en ser una artista de vanguardia y lo que realiza no le parece acorde a esa tendencia, por lo que decide abandonar sus estudios.

Un día, mientras pintaba un cuadro para el que necesitaba mucha carga matérica, decide pegar sobre la tela una parte del colchón de su cama. En ese momento descubre una veta que le parece original y decide explorarla.

En 1961 gana una beca y se va a estudiar a Paris. Al año siguiente comienza sus estructuras habitables cubiertas de colchones. Paralelamente, se adscribe a las teorías de la "muerte del arte", evitando el mercado y los museos, realizando obras efímeras y destruyendo su obra plástica anterior.

Dentro de este pensamiento se inserta La Destrucción, su primer happening realizado en 1963. Para esta obra, Minujin reúne todas sus piezas elaboradas con colchones, e invita a un grupo de artistas a "destruirlas" creando una obra propia sobre ellas. Posteriormente, un verdugo las destroza con un hacha y Minujin las quema, mientras libera 500 pájaros y 100 conejos entre los participantes. La artista desarrolla esta vía del happening, basada en acciones simultáneas y en situaciones "fuera de control", con gran participación y apuesta a la creatividad del público, en otros eventos similares realizados poco después, como Suceso Plástico (1965), un aquelarre de motociclistas, musculosos, mujeres gordas, parejas de novios atados, pollos, lechuga y harina que tuvo lugar en el Estadio de Peñarol de Montevideo (obra por la cual Marta Minujin no pudo volver a ingresar a Uruguay por varios años) y Happening, del mismo año, ejecutada en el programa "La Campana de Cristal" que se emitía por el Canal 7 de televisión.

Pero Marta Minujin se hace famosa cuando al año siguiente compone, junto a Rubén Santantonín, “La Menesunda”, una ambientación transitable que propone al espectador experimentar una variedad de sensaciones a lo largo de un recorrido de 16 zonas. La obra congrega a una innumerable cantidad de visitantes y a toda la prensa, que reparte sus comentarios entre tímidos elogios y contundentes condenas a su autora. Pocos meses después realiza El Batacazo (1965), otra ambientación transitable de menores dimensiones, que repite al año siguiente en los Estados Unidos.

En 1966 gana la Beca Guggenheim y se traslada a New York; allí entra en contacto con la vanguardia norteamericana. Su obra se vuelca hacia los medios de comunicación y su implicancia en la modificación del entorno sensorial de los individuos, inspirada en las teorías de Marshall McLuhan. En esta línea realiza Simultaneidad en Simultaneidad (1966), ambientación creada para el Three Countries Happening, en la que hecha mano de todos los medios a su disposición para crear una invasión mediática instantánea; Circuit (1967), obra similar realizada en Canadá; Minuphone (1967), una cabina de teléfono que reacciona a los números discados, exhibida en la Howard Wise Gallery de New York, y Minucode (1968), ambientación fílmica expuesta en esta última ciudad. Este mismo año, forma parte del cuerpo de profesores en el área de "nuevos medios" de la New York University, junto a Robert Rauschenberg, La Monte Young y Steve Paxton, entre otros.

Durante los próximos diez años, Marta divide su vida entre los Estados Unidos y Buenos Aires. En nuestra ciudad realiza un conjunto de eventos y ambientaciones. En New York comienza una serie de happenings que involucran a los espectadores en situaciones inesperadas, hasta llegar a obras basadas en "secuestros" de integrantes del público: Interppening (1972) y Kidnappening (1973), realizadas en los jardines del Museum of Modern Art; Nicappening (1972), una irrupción en la Parke Bernet Gallery, e Imago Flowing (1974), ejecutada en el Central Park.

De regreso en Buenos Aires expone algunas obras en el CAYC: La Academia del Fracaso (1975) y Comunicando con Tierra (1976) son sus realizaciones más destacadas de este período. Poco después, inicia lo que denomina "arte agrícola de acción", obras de carácter ecológico en las que combina el arte con la naturaleza: Repollos (1977), en el Museo de Arte Contemporáneo de San Pablo, Toronjas (1977), en el Museo de Ciencias y Artes de la Universidad de México y Oranges (1979), en el CAYC.

Por esa misma época, comienza sus monumentales obras consumibles, que se inauguran con El Obelisco de Pan Dulce (1978), continúan con La Torre de James Joyce en Pan (1980) -realizada en Irlanda- y se prolongan en una progresión de figuras simbólicas recubiertas con diferentes alimentos. Paralelamente, Minujin desarrolla una serie de "deconstrucciones de mitos" en obras como El Nido de Hornero Gigante (1976) -una parte de Comunicando con Tierra- El Obelisco Acostado (1978), presentada en la ciudad de San Pablo, el mencionado Obelisco de Pan Dulce y Carlos Gardel de Fuego (1981), realizada para la Bienal de Medellín.


Estas obras que conjugan la historia, sus símbolos y uno de los principales valuartes de la sociedad contemporánea -el consumo- desembocan en un grandioso Partenón de Libros (1983), una réplica del Partenón de Atenas recubierta con libros prohibidos durante la dictadura militar, realizada en homenaje a la cultura y a la democracia.

Tras largos años de obras efímeras y de rechazar a las instituciones artísticas, Marta Minujin regresa a la escultura, siguiendo la tendencia a la recuperación de las artes tradicionales que se produce durante la década del '80. Sus obras son estudios sobre el arte clásico desde una mirada contemporánea, que inserta a la tradición en la problemática de la postmodernidad.

No obstante, continúa con sus eventos, ambientaciones y performances. En 1985, Marta Minujin paga la deuda externa argentina al artista norteamericano Andy Warhol con mazorcas de maíz, el "oro americano", en una acción simbólica realizada en New York. Para los festejos del Quinto Centenario, intenta saldar el descubrimiento de América pagándole a la Reina Sofía con la misma moneda, pero razones protocolares le impiden hacerlo. Cuatro años más tarde, intenta resolver el conflicto de Malvinas, pagando con mazorcas a una doble de Margaret Thatcher.

El Arte Efímero es una expresión plástica de carácter breve y fugaz. Arte para las masas que es de corta duración. Arte fungible que desaparece o se consume delante del espectador; Esta forma de arte se convierte en una manera de incorporar el mito, y la obra, al individuo, pasando de pasivo observador a ser activo participante, consumidor, como elemento conceptual de incorporar no solamente el arte, sino toda su carga simbólica y cultural. Marta Minujín ha hecho del Arte Efímero una marca registrada que recorre toda su carrera.

Aparte de su propia descripción realizada en su página, existen otros artículos relativos a su “Gardel de Fuego”, como ser:

Dice en Página 12: "En la IV Bienal de Medellín de 1981 armé un Gardel de 17 metros relleno de algodón y lo quemé. En Colombia gané muchísima plata. Había dinero negro. Me pagaron cien mil dólares por las esculturas. Y me compré una casa que antes era de mi abuelo y queda en Humberto Primo y Sarandí".

El 9 de octubre de 2008, en la Vancouver Art Gallery, Marta Minujín expondrá Soft Gallery, con 200 colchones dentro de los cuales se proyectarán los videos de El Partenón de los libros, Carlos Gardel de Fuego y Torre de pan lactal de James Joyce. Junto con este material, habrá dos creaciones audiovisuales más: Soft Gallery e Ice Cello.


En resumen, a cada uno le podrá o no gustar la obra de la artista, e igualmente sucede al revivir la muerte física de Gardel en Medellín. Particularmente me parece aberrante este trabajo, pero en este blog no se pretende juzgar estos conceptos, sino solamente recordar un monumento más dedicado al más grande, Don Carlos Gardel.

miércoles, 25 de marzo de 2009

EN EL "SALÓN MALAGA" – MEDELLÍN – COLOMBIA (Primera parte)


Fundado el 28 de octubre de 1957, el Salón Málaga es uno de los cafés tradicionales donde se mezclan la bohemia con el ambiente de los bares modernos.

Ubicado en la Carrera 51 Bolívar Nº 45-80, en el barrio de Guayaquil, en pleno centro de Medellín, se pueden escuchar las viejas canciones de las décadas del 40 y del 50, jugar billar y disfrutar de su ambientación, con paredes tapizadas de fotos del Medellín antiguo y de cantantes famosos de aquellas épocas.

Entre los objetos que decoran el salón pueden verse, un Corazón de Jesús de 1947, el perrito de la Víctor, varios relojes de manivela y radios antiguos, una plancha de carbón y un busto en bronce de Carlos Gardel.

La grabación de “La muchacha del circo”, es el mayor éxito de Carlos Gardel en el salón, rememora Gustavo Arteaga, nacido hace 72 años en Caramanta, fundador del bar cuando el negocio estaba ubicado en su dirección original, en las calles Maturín y Abejorral, siendo acompañado desde 1988 por su hijo César Arteaga, como administrador y que además está en la tarea de que el Málaga sea reconocido como patrimonio cultural de Medellín.


También conocido como Bar Málaga, funcionan siete pianos o rockolas las que se almacenan más de 7.000 discos, distribuidos por género musical, de la siguiente manera:

Primer Piano: Música vieja especial.
Segundo Piano: Música vieja.
Tercer Piano: Tangos.
Cuarto Piano: Boleros.
Quinto Piano: Música lírica.
Sexto Piano: Música colombiana.
Séptimo Piano: Música instrumental.

En la página: http://www.salonmalaga.com se puede ver la historia del bar, con fotos de los objetos que atesora y el contenido completo de cada piano, donde figuran los tangos “Quien tuviera 18 años” y “Un año más”, grabados por Carlos Gardel.

Lo que lamentablemente no pude encontrar, tanto en el sitio Web indicado como en Internet, es la foto del busto del máximo cantor.


Continúa en la segunda parte, http://gardelysusmonumentos.blogspot.com/2011/04/en-el-salon-malaga-medellin-colombia.html 

domingo, 22 de marzo de 2009

EN LA PLAZA GARDEL DEL AEROPUERTO OLAYA HERRERA – COLOMBIA

Un segundo monumento dedicado a Carlos Gardel en el Aeropuerto Olaya Herrera, en Medellín, Colombia, está ubicado en la plaza que lleva el nombre del máximo cantor.

Fue construido por el escultor colombiano Salvador Arango, nacido en Itaguí, Antioquia, en 1944, quien nos presenta a Gardel junto a una pareja de baile. Luce vestido de smoking y con moño, cantando a viva voz, acompañándose de su guitarra.

Al pie del monumento hay una pequeña placa dorada, con el siguiente texto:Fiel a su estilo de escultor figurativo, Salvador Arango es considerado un experto en su campo, buscando básicamente la simplificación geométrica de sus figuras, tal cual se puede ver en la estatua de Gardel, cuya dimensión, según el autor, es de 3 por 4 por 2 metros.

Lo cierto es que a partir de su inauguración se vienen desarrollando con frecuencia varios espectáculos artísticos, utilizando el monumento como parte del escenario montado, como el “Tercer Torneo Mundial de Tango” en 2005 y el "Festival Internacional del Tango" en 2007.

Las imágenes precedentes corresponden a algunos de los eventos realizados en la Plaza Gardel, sobre un escenario montado en su monumento.


ACTUALIZACION DEL 4 DE ABRIL DE 2011


El 22 de marzo de 2011, la amiga Clara Koser concurrió a la "Plaza Gardel" en el Aeropuerto Olaya Herrera, obsequiándonos las siguientes imágenes.



El anuncio donde el Municipio de Medellín rinde homenaje al artista latinoamericano a través de esta obra denominada "Plaza Gardel", como reconocimiento al cantautor que marcó la historia del Aeropuerto Olaya Herrera, fechada el 4 de noviembre de 2003.
La única placa que tiene el monumento, cuyo texto conocíamos, pero nos faltaba la fotografía.


Una vista panorámica de la escultura.

Vista del monumento desde su parte trasera.

Y un detalle tal vez no previsto en el momento de construir la obra. El pie derecho de Gardel queda bajo el agua que se acumula en el redondel donde se apoya.
   

sábado, 21 de marzo de 2009

EN EL AEROPUERTO OLAYA HERRERA – MEDELLÍN - COLOMBIA (Primera parte)


El Aeropuerto Enrique Olaya Herrera, sito en la ciudad de Medellín, Colombia, fue inaugurado el 5 de julio de 1932, siendo reconocido como Monumento Nacional, en expresa afirmación de su valor histórico y de su relevancia arquitectónica para la memoria de la ciudad y de la nación, el 19 de octubre de 1995, por medio del Decreto 1802.

Tristemente recordado por haber perdido la vida allí Carlos Gardel, se han realizado dos monumentos a su memoria.


El más antiguo surgió espontáneamente el 26 de abril de 1948, cuando Libertad Lamarque y Alfredo Malerba colocaron una placa a Carlos Gardel, eterna voz argentina, a su memoria y a la de sus compañeros Le Pera, Barbieri y Riverol.


En su autobiografía, Libertad Lamarque recordó aquellos momentos:

"... Me veo llegar a Medellín una mañana gris y un poco fría; tal vez sería el frío que llevaba adentro, al recordar con tristeza que en ese aeropuerto donde nos encontrábamos, habíamos perdido para siempre a Carlos Gardel y a sus compañeros, aquel aciago día 24 de junio de 1935. "Allá fue el lugar" nos dijeron las personas que habían ido a recibirnos; en silencio nos apartamos de ellos, y nos acercamos para mirar el sitio más de cerca; qué esperaríamos ver, fijos los ojos en una franja de cemento... pero sin haberlo comentado estoy segura de que a los dos nos envolvió su presencia. A nuestra espalda una pared muy alta y muy blanca. Dijo por fin mi marido: "¿Te das cuenta? ¡Han pasado trece años desde el accidente y nada en este lugar que nos los recuerden!". Días después de nuestro debut nos presentamos ante las autoridades del aeropuerto, para que nos permitieran colocar una placa recordando a Gardel y a cada uno de sus compañeros. No nos costó demasiado conseguir su aprobación; y ahí está, la primera placa que tuvieron, y que durante varios años estuvo sola, fue de la Argentina... tiene un inspirado diseño de Alfredo... una guitarra con su diapasón quebrado y sobre él un pájaro muerto..."  
"... Y digo hoy: Carlos Gardel: para mayor gloria tuya y del tango, jamás nadie te oirá con tu maravillosa voz, cascada, vencida y rota por los años, vieja tu mirada y tu hermosa sonrisa... Esa es otra de las desventajas que tenemos los que hemos quedado viviendo... y peinando canas, aferrados al tango. Y algo más: eran tres los guitarristas que acompañaban a Gardel; aquel día debió morir junto a sus compañeros José Aguilar, pero no tuvo esa suerte, sufrió la desgracia de seguir viviendo durante unos años, con su rostro destrozado, irreconocible, ¡pobre olvidado! Perdonanos, perdonanos ..." 
El amigo Daniel Cufré en su magnífico blog dedicado a Libertad Lamarque(1) nos brinda el siguiente fragmento del discurso pronunciado por Libertad, que fuera publicado en el periódico "El Colombiano", de Medellín, el 27 de abril de 1948.
Según Carolina Santamarina: “En el año 1942 comenzó a proyectarse cine argentino en Medellín, y fue gracias a este medio que se conoció en todo su esplendor la figura de Libertad Lamarque. Por primera vez el público local vio a una diva del tango que no retrataba la vida de una cabaretera, sino que personificaba a madres y esposas de la clase media. Libertad se convirtió en una estrella muy querida por el público local, y no solo visitó varias veces la ciudad para participar en conciertos y programas radiales, sino que fue ella quien personalmente impulsó en 1948 la erección de un monumento a Gardel en el sitio del accidente. Después de la placa de bronce que levantaron Libertad y su esposo el director de orquestas de tango Alfredo Malerba en honor de Gardel, todo miembro del mundo del espectáculo o del deporte que pasara por la ciudad (especialmente argentinos y uruguayos) se sentía obligado a rendirle un homenaje al ídolo cantor de tangos. Este fue un elemento decisivo en la posterior consagración de Medellín como capital tanguera, que se dio por la década del 60.
Fue así que a la placa inicial que colocaran Libertad y su esposo, se fueron sumando otras, como ser la del famoso Circo Tihany, la de la actriz y cantante española Sarita Montiel y la de los jugadores del club River Plate de Argentina.
También los uruguayos colocaron sus placas, como la del embajador Domingo Schipani y la del Gobierno Departamental de Montevideo, manifestando el nacimiento de Gardel en Tacuarembó.(2)
Delante de la pared donde se encuentran las placas recordatorias, está la mayor de todas, colocada en 1995 en un pedestal.
 (1) "Un siglo de Libertad", es el nombre del blog de Daniel Cufré, locutor y conductor en Radio Belgrano. El enlace correspondiente sobre el tema que nos ocupa es,
(2) Si bien no comparto el lugar de nacimiento de Gardel en Tacuarembó, Uruguay, sino por el contrario entiendo que nació en Toulouse, Francia, vale recordar la colocación de estas placas, las cuales nunca demuestran el origen del máximo cantor, sino que expresan una opinión diferente. Continúa en la segunda parte, http://gardelysusmonumentos.blogspot.com/2011/04/en-el-jardin-del-aeropuerto-olaya.html

martes, 17 de marzo de 2009

EN EL BARRIO MANRIQUE – MEDELLÍN – COLOMBIA


En el barrio Manrique de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, se encuentra emplazado un monumento a Carlos Gardel, en la Carrera 45, más conocida como Avenida Carlos Gardel.

Manrique es actualmente un grupo muy amplio de comunidades desarrolladas en torno al famoso barrio original del mismo nombre, epicentro de la afición antioqueña por el tango.

En su monumento, consistente en una estatua de cuerpo entero, realizada en bronce, donde el máximo cantor, insinúa un leve sonrisa, su mano izquierda permanece dentro del bolsillo del pantalón, que junto con la camisa, la corbata, el chaleco y el saco, lo muestra elegantemente vestido de smoking, mientras extiende, con el dedo pulgar separado, su mano derecha.

La estatua colocada sobre un pedestal, tiene a sus espaldas un muro donde se han colocado diversas placas en su homenaje. Una reja la protege de los vándalos y se ha puesto césped en los alrededores.

La idea de construir un monumento a Gardel en Medellín, se había iniciado a principios de la década del sesenta. En el Nº 153 de la Revista “Cantando” del 8 de marzo de 1960, se publica una nota donde se hace referencia a que en el Diario “El Colombiano” de Medellín, el periodista Carlos E. Serna ha recibido cartas de los lectores antioqueños que por medio de ese diario, ese año se levante un monumento a Carlos Gardel en Medellín, con el aporte del pueblo que tanto lo quiso. Por otra parte se solicita que esa tarea sea fiscalizada por la famosa “Banda del Tango”, un grupo de buenos coleccionistas de nuestro repertorio.


Finalmente sería en 1968 cuando el monumento fuera inaugurado, organizado por la Dirección de Relaciones Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Organización de los Cafeteros de Colombia.

Por las crónicas de la época, sabemos que la delegación argentina que viajó especialmente invitada, contó con la presencia, entre muchos otros de Aníbal Troilo con su orquesta y su esposa Zita, Tito Lusiardo, Edmundo Rivero, el Cuarteto del Centenario, Enrique Dumas, Ángel Cárdenas, Alba Solís, Los Quilla Huasi, Enrique Duval, los bailarines Mirta y Gavito, Horacio Deval, Hilda Mayo, Alberto Podestá, Armando Moreno, Roberto Arrieta, Nicolás Cúcaro y la orquesta de Baffa Berlingieri, que resultó ganadora del Primer Festival de Tango en Medellín, realizado al mismo tiempo.

Con la presencia del embajador argentino, coronel Juan Francisco Guevara y del alcalde de Medellín, Dr. Ignacio Vélez Escobar, fue descubierta la estatua hecha por el escultor argentino Santiago Chierico, en el barrio Manrique, en la calle “Cuesta Abajo” (hoy Carrera 45, más conocida como Avenida Carlos Gardel). Bajo una lluvia persistente mientras el coronel Guevara habló de la hermandad argentino-colombina, del cariño de Medellín por el héroe caído, de la imagen esculpida donada por los cafeteros de Colombia, quedó descubierta la estatua de un Gardel de menuda estatura, con sonrisa aniñada, un perfil escaso de reciedumbre (según se lo concibe popularmente), una mano en el bolsillo y la otra, apoyada sobre el chaleco. Un coro entonó “Silencio” y mientras el pueblo callaba ahora, la lluvia era tan fuerte como la emoción popular. Con los brazos en alto, con palabra firme, a veces ronca, el coronel Guevara entregó la estatua al barrio Manrique.


Tito Reyes, entonces cantor de Troilo, expresaría años más tarde: “Con la orquesta de Aníbal Troilo hicimos muchos viajes, pero hubo uno que nos impactó profundamente, fue cuando viajamos a Medellín, Colombia para la inauguración de la estatua a Carlos Gardel. Fuimos invitados por el gobierno y componíamos una delegación argentina con las más importantes figuras del tango de la época. Viajamos en un avión del ejército. Para mí fue un verdadero viaje espiritual con la presencia espiritual de Carlitos y la de Pichuco como compañero en la aventura. La inauguración de la estatua, esculpida por un artista argentino, fue majestuosa, habló el presidente de Colombia y asistieron importantes figuras de todo el mundo. Fue en una gran plaza en el medio de una avenida. Cuando descubrieron la estatua con el gordo nos dimos un abrazo y se nos piantaron algunas lagrimitas, fue emocionante. Al otro día salí a pasear con Guillermo Barbieri, el hijo del guitarrista de mismo nombre que tocaba con Gardel. El me mostró un cofrecito que tenía guardado con tierra del aeropuerto sacada del lugar exacto donde cayó el avión en que se mataron Gardel y su padre. No resistí la tentación y también me llevé un poco de esa tierra que seguramente contiene un poco de Carlitos”.

En ese tiempo el pedestal de la escultura, mostraba la leyenda siguiente:




Según puede verse en la fotografía publicada por la Fundación Bataller en San Juan, con el siguiente texto: En 1969 se realizó el campeonato (de hockey sobre patines) Sudamericano en Medellín, Colombia. Argentina resultó sub campeona y fue el año en el que debutó el "Colita" Andino. Junto a un busto a Carlos Gardel ofrecido por los industrializadores de café colombiano en Argentina, aparecen Raúl Martinazzo, Robert Cardozo, Pancho Velázquez, Salomón, Rubén "Nichi" Moreno, Rodolfo Lombino, Santos Alvarez, Héctor "Pelado" Victoria y Mario "Cola" Andino. (Foto proporcionada por familia de Santos Alvarez).


Según se informa en "El Primer Diccionario Gardeliano", de autoría de José Barcia, Enriqueta Fulle y José Luis Macalli, en mayo de 1973 el monumento fue tirado abajo por la expresión del rostro, siendo repuesto por la Sociedad (Casa) Gardeliana de Medellín.

En el diario ABC de Madrid, también se informa al respecto


La estatua fue reemplazada, notándose principalmente la marcada diferencia de la mano derecha de Gardel, que en el monumento de 1968 se presenta apoyada en el chaleco, mientras que posteriormente se observa separada del mismo y ubicada más abajo, tal como puede observarse en la imagen siguiente.



También la placa del pedestal fue reemplazada por otra, según vemos en la siguiente imagen



Aunque no se indicó la fecha en que fuera reemplazada, sino que se mantuvo la del año 1968.



Todas las placas que se han ido colocando a través del tiempo en la pared ubicada detrás del monumento, han sido fotografiadas por la amiga Clara Koser pudiendo observarse en

Como vimos más arriba, el autor del monumento original fue el reconocido escultor Santiago Chierico, nacido en Buenos Aires el 6 de julio de 1891, donde falleciera el 24 de junio de 1974, exactamente 39 años más tarde que Carlos Gardel.

Se hizo acreedor de numerosos premios nacionales y provinciales, entre ellos el Primer Premio de la Comisión Nacional de Cultura, en el Salón Nacional de 1940 y desempeñó el cargo de Jefe de la Sección Escultura en la Escuela de Bellas Artes y de Artes Decorativas e Industriales de la Universidad Nacional de Tucumán. Es autor del libro “Escultura Argentina”, publicado en 1976 por la Editorial “El Hornero” de Buenos Aires.

Entre sus obras se destacan:
El Cristo de 33 metros de altura en el Cementerio Municipal de Laprida, Provincia de Buenos Aires, de 1936.
José de San Martín en Eduardo Castex, Provincia de La Pampa de 1936.
Domingo Faustino Sarmiento de 1938, en Ramos Mejia.
"La cautiva", hermosa composición en bronce emplazada en la plazoleta Vicente Bellini de la avenida Rivadavia 9200, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de 1939.

El 16 de noviembre de 2000, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sancionó con fuerza de Ley con el nombre de "Santiago José Chierico" al espacio público limitado por las calles Miguel Santi, José León Suárez y Humaitá.

La profesora y artista plástica Aída Gaite, fundó la Escuela de Arte escultor Santiago Chierico, el 28 de octubre de 1961 en Zárate, Provincia de Buenos Aires.



PRESENTACIONES DE CARLOS GARDEL EN MEDELLIN

El 10 de junio de 1935 Gardel llega a Medellín. En su breve paso canta los tres días subsiguientes en el circo-teatro España, saludando también al público por los micrófonos de la emisora Ecos de la Montaña.